Por una increíble pirueta del destino, un médico escocés (James McAvoy) destacado en misión médica en Uganda queda irreversiblemente enredado con uno de los personajes más bárbaros del mundo: Idi Amin (Forest Whitaker). Impresionado por la descarada actitud del doctor Garrigan en un momento de crisis, el recientemente autonombrado presidente de Uganda, Amin, le elige como médico personal y como su confidente más íntimo. Aunque Garrigan se siente al principio halagado y fascinado por su nuevo puesto, no tardan en abrírsele los ojos al salvajismo de Amin y a su propia complicidad en él. El horror y la traición persiguen a Garrigan cuando intenta enmendar sus errores y huir con vida de Uganda.
Es francamente reprobable no explotar el potencial que ofrecía la historia de uno de los peores dictadores y tiranos. El hecho de que la película apenas nos permita experimentar o siquiera vislumbrar esa tiranía (salvo en una o dos escenas, lo cual es totalmente insuficiente) no es ni de lejos el único fallo. La mayor decepción radica en la subtrama, excesivamente hollywoodense, centrada en el personaje del doctor. Allí encontramos el predecible romance prohibido, una huida de último minuto, y todo ello cimentado sobre un cliché que bien podría haber salido de cualquier telenovela de bajo presupuesto. Sin embargo, tengo que resaltar la excelente actuación de Forest Whitaker, merecido Óscar.
6
https://unopeliculas.com
Privacidad y cookies: este sitio utiliza cookies. Al continuar utilizando esta web, aceptas su uso.
Para obtener más información, incluido cómo controlar las cookies, consulta aquí:
Política de cookies.