El director Shinobu Yaguchi, durante el circuito de festivales internacionales en 2025 (como Udine y Fantasporto), llevó a la muñeca protagonista a todas partes. La llevaba a las entrevistas, a las proyecciones e incluso se dice que la sentaba con él a cenar en los restaurantes, lo que generó un ambiente bastante inquietante entre los asistentes.
La muñeca no fue creada para ser estática. Fue diseñada de tal manera que su expresión parece cambiar según el ángulo de la cámara y la iluminación. Sin necesidad de CGI complejo, el equipo de producción logró que en unos planos parezca consolar a la madre y en otros muestre una mirada profundamente malévola.
La película juega con una tradición real japonesa llamada Ningyo Kuyo. En Japón, existe la creencia de que las muñecas pueden albergar un espíritu, por lo que no se tiran a la basura, sino que se llevan a templos para ser purificadas y quemadas en un ritual. La película explora qué sucede cuando este proceso no se hace correctamente.
Antes de su estreno masivo en cines en junio de 2025, la película ya había ganado el Gran Premio en el Festival de Cine Internacional Fantasporto en Portugal. Esto es poco común para una película de terror de estudio (Toho).
El director Shinobu Yaguchi es famoso en Japón por sus comedias ligeras y optimistas. Dollhouse es su primera incursión pura en el J-Horror. El director confesó en entrevistas que decidió no incluir ni un solo momento de cómico debido al tema central de la película (la pérdida de un hijo).